
En julio de 2006 viajé con mi hermana al golfo de Nápoles. Pasamos la mayor parte del tiempo en la isla volcánica de Isquia y después vimos el cráter de la Solfatara, Pompeya, el Vesubio y Nápoles.
Índice
- Isquia, una isla volcánica
- Lacco Ameno y la seta de piedra
- Monte Epomeo
- Sorgeto y la playa de Maronti
- Sant’Angelo
- El Castello Aragonese
- El cráter de la Solfatara
- Pompeya
- El Vesubio
- Nápoles
- Información práctica
Isquia, una isla volcánica
Isquia tiene unos 46 km² y es la isla más grande del golfo de Nápoles. En el siglo VIII a. C. los griegos fundaron aquí el asentamiento de Pitecusa, una de las colonias griegas más antiguas del Mediterráneo occidental. Su origen volcánico aún se nota en las fuentes termales y las fumarolas.
Llegamos a la isla en ferri el 12 de julio y dormimos todo el tiempo en el camping Dei Pini. Nos movíamos por Isquia en un pequeño coche de alquiler sin carrocería, solo con el armazón, al que llamábamos Pypcik.
Lacco Ameno y la seta de piedra
El símbolo de Lacco Ameno es Il Fungo, «la seta»: una roca de toba de unos 10 m de altura que se alza en el mar junto a la playa. La modelaron la erosión y las olas.
Monte Epomeo
El 14 de julio subimos con el Pypcik hacia el Monte Epomeo y seguimos a pie. Es el punto más alto de la isla, con 789 m. Pese a su aspecto no es un volcán, sino un bloque del fondo marino levantado por el magma, y por eso es de toba verdosa. Por desgracia, por las nubes no se veía nada desde la cima.
Cerca de la cima el sendero pasa por estrechos pasos entre las rocas, y arriba del todo hay un poste de piedra.
Sorgeto y la playa de Maronti
En la cala de Sorgeto, en el suroeste de la isla, el agua termal sale directamente al mar y se mezcla con él entre las rocas. El mismo día fuimos a la Spiaggia dei Maronti, que con unos 3 km es la playa más larga de Isquia.

Sant’Angelo
Sant’Angelo es un antiguo pueblo de pescadores en el extremo sur de la isla. Los coches no entran en el centro, y un istmo de arena lo une al islote donde se alzaba una torre.

Muy cerca de la orilla, junto al pueblo, hay fumarolas donde el vapor caliente sale del suelo. En Sant’Angelo también tomamos tiramisú en un restaurante de una calle sobre el puerto.
El Castello Aragonese
El 16 de julio fuimos a Ischia Ponte, de donde parte el puente hacia la roca del Castello Aragonese. La primera fortaleza se levantó aquí ya en el siglo V a. C., y el castillo debe su aspecto actual a Alfonso V de Aragón, que en 1441 mandó construir también el puente de piedra.

Se sube por un túnel excavado en la roca. En el siglo XVI vivió aquí la poeta Vittoria Colonna, y en el XIX los Borbones convirtieron el castillo en prisión. Desde las murallas se ve Ischia Ponte y, con buen tiempo, también Capri.

El cráter de la Solfatara
El 17 de julio ya estábamos de vuelta en tierra firme, en el camping junto a la Solfatara de Pozzuoli. Es un cráter poco profundo de los Campos Flégreos, una de las zonas volcánicas más activas de Europa, donde del suelo salen vapores sulfurosos.

Pompeya
El 18 de julio fuimos a Pompeya. La ciudad quedó sepultada en la erupción del Vesubio del año 79, y por eso se ha conservado tan bien. Desde 1997 está en la lista de la UNESCO.
El Vesubio
Por la tarde subimos al Vesubio (1281 m), el único volcán activo de la Europa continental, y recorrimos parte del cráter. Su última erupción fue en 1944. Desde el sendero se ven Nápoles y toda la bahía.

Nápoles
El 19 de julio recorrimos Nápoles, cuyo centro histórico está en la lista de la UNESCO desde 1995. Empezamos por el Castel Nuovo, el castillo angevino iniciado en 1279, y la cercana Galleria Umberto I. Esta galería de 1887-1890 tiene techo y cúpula de cristal y un suelo con los signos del zodiaco.
También comimos pizza, porque Nápoles es su cuna: el arte del pizzaiolo napolitano está desde 2017 en la lista del patrimonio inmaterial de la UNESCO. Terminamos en la catedral, con su fachada neogótica de hacia 1900, que guarda las reliquias de san Jenaro, patrón de la ciudad.

Información práctica
- Cómo llegar a Isquia: ferris e hidroalas salen de Nápoles y Pozzuoli hacia Ischia Porto, Casamicciola y Forio.
- Solfatara: el cráter está cerrado a los visitantes desde un accidente en 2017; comprueba antes de ir si ha cambiado.
- Vesubio: en coche o lanzadera se llega a un aparcamiento a unos 1000 m y desde allí se sube a pie al cráter. Conviene comprar las entradas por internet con antelación.
- Pompeya y el Vesubio en un día: se puede, pero conviene reservar varias horas para las ruinas y llegar por la mañana, antes del calor.


























