Belice es un país diminuto, pero tiene nada menos que 450 islitas. Tras cruzar la frontera desde México y pasar la primera noche en Sarteneja, pusimos rumbo precisamente a ellas: desde el 15 de diciembre de 2023, primero a Ambergris Caye y luego a Caye Caulker, donde nos esperaban el arrecife de coral, el esnórquel con tiburones y dar de comer a las rayas en la misma orilla.
Ambergris Caye, «La Isla Bonita» de Madonna
«La Isla Bonita», es decir, Ambergris Caye, es la misma isla a la que cantaba Madonna. En ella visitamos San Pedro, la única ciudad de la isla, con varias playas. De aquí salen las excursiones de esnórquel y buceo, porque justo por aquí pasa el segundo arrecife de coral más grande del mundo. Para nosotros, San Pedro fue una parada intermedia entre Sarteneja y la segunda isla beliceña, Caye Caulker.

Fue precisamente en San Pedro donde vivimos el único momento menos agradable de toda nuestra estancia en Belice: una caminata con todo el equipaje, a pleno sol, hasta un hotel bastante alejado del centro. Por lo demás, la isla solo nos dejó buenos recuerdos.
Esnórquel en el arrecife de coral
Fuimos a hacer esnórquel desde la isla de Caye Caulker. Era nuestra segunda excursión de este tipo: la misma franja de arrecife de coral se extiende también a lo largo de México, donde antes habíamos nadado junto a la isla de Cozumel. Comparando las dos, la de Belice fue sin duda más impresionante, aunque más cara (90 USD). Vimos más cosas y la empresa organizaba la excursión de forma mucho más profesional.

Aquí el arrecife está a la vista y, a veces, casi al alcance de la mano, sin necesidad de bucear. Muchísimas especies de peces y, entre ellas, tiburones nodriza (nurse shark). Sí, los atraían con comida, pero ver tantos de cerca fue algo especial: era la parte de la excursión que más esperábamos. También dimos de comer a los tarpones, que saltaban a por las sardinas que sujetábamos, y vimos un barco hundido.

Caye Caulker, «go slow»
El lema de Ambergris Caye es «be kind» («sé amable») y el de Caye Caulker, «go slow» («ve despacio»). Resultó traicionero: al llegar no había manera de irse y nos quedamos algo más, así que luego tuvimos que darnos prisa para ver el resto de los lugares previstos antes de Navidad. Por eso nos saltamos parte de los atractivos de Belice.

La isla es pequeña, pero tiene un ambiente increíble y es un paraíso para los amantes del mundo submarino. Todos los días, a una hora fija, se puede ir a dar de comer a las rayas, que se acercan hasta la misma orilla. Hay muchísimos pelícanos y otras aves, y los vecinos son amables y serviciales. Pasamos aquí cuatro días, durmiendo en nuestra tienda de campaña en el terreno de un hostal: la opción más barata de la isla (20 BZD / unos 9 € por una tienda para dos personas), cuando las demás empezaban en 30 USD por persona.


Belice en pocas palabras
- Nuestra estancia en Belice duró del 14 al 20 de diciembre de 2023 (en las islas estuvimos desde el 15 de diciembre).
- El tiempo en las islas en Navidad: máx. unos 26 °C y bastante viento.
- Al salir del país pagamos una tasa de salida: 40 BZD / unos 18 €. Después seguimos hacia Flores, en Guatemala.
- El idioma oficial es el inglés.
- El país tiene apenas unos 450 000 habitantes y su superficie no llega a los 23 000 km².
- Los precios y las cantidades son de diciembre de 2023 (cuando estuvimos allí).
