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Lugar: Europa  PoloniaAño del viaje: 2017, 2018, 2019, 2020

Bajo Szczecin se esconde toda una red de refugios, búnkeres y pasadizos de la Segunda Guerra Mundial, y a una docena de kilómetros al norte, en Police, se levantan las ruinas de una de las mayores fábricas de gasolina sintética del Tercer Reich. Entre 2017 y 2020 volvimos muchas veces a esta zona y casi siempre buscábamos nuevos lugares abandonados: desde los subterráneos bajo la Torre Quistorp, pasando por una antigua sala de autopsias, hasta una fábrica de fibras artificiales y unos vagones de tren abandonados. De cada exploración salió un vídeo para mi canal de YouTube; los encontrarás en las secciones correspondientes.

Atención: el artículo describe la situación de los años 2017–2020. Algunos de estos lugares ya no existen –fueron derribados o reformados (por ejemplo, donde estaba uno de los refugios hoy se encuentra el parque acuático Fabryka Wody, y los alrededores del estadio del Pogoń cambiaron con su reconstrucción)– y el acceso a otros puede haberse cerrado o tapiado. Tómalo más como una historia sobre el pasado de Szczecin y Police que como una guía.

Índice

  1. Qué son los subterráneos de Szczecin
  2. La Torre Quistorp (noviembre de 2017)
  3. Tres refugios en un día (13 de febrero de 2018)
  4. Un depósito de munición inundado y la Torre de Bismarck (14 de febrero de 2018)
  5. El estadio, la sala de autopsias y un refugio en el bosque (15 de febrero de 2018)
  6. La fábrica de gasolina sintética de Police (2018–2019)
  7. La fábrica de fibras artificiales y viejos vagones (marzo de 2019)
  8. Edificios junto a la fábrica de papel (junio de 2020)
  9. Urbex: algunas reglas

Qué son los subterráneos de Szczecin

Los subterráneos de Szczecin son sobre todo antiguos búnkeres y refugios antiaéreos construidos por el Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello se aprovecharon las fortificaciones de la ciudad del siglo XVIII –los pasadizos de la Fortaleza de Szczecin– y en los sótanos de los edificios de viviendas se excavaron pasos que unían inmuebles vecinos. Hoy parte de ellos están tapiados, enrejados, cegados con tierra o inundados. El refugio antiaéreo junto a la Estación Central –cinco plantas, hasta 18 metros bajo tierra– se puede visitar con guía dentro de las Rutas Subterráneas de Szczecin (entrada desde el andén 1). Es el mejor sitio para empezar si el tema te engancha.

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La Torre Quistorp (noviembre de 2017)

La primera exploración subterránea –y también mi primer vídeo dedicado a la exploración urbana– fue el 10 de noviembre de 2017, cuando fui con Patrycja y Agnieszka a las ruinas de la Torre Quistorp. La torre se inauguró en 1904 como mirador y era un lugar muy popular para pasear y reunirse. En 1942 se instaló en lo alto una estación de radar y un puesto de observación de la defensa antiaérea. Todavía hoy no se sabe con certeza si la destruyó un bombardeo aliado en 1944 o si la volaron los alemanes en 1945.

Antes habíamos intentado asomarnos a los subterráneos entre el Castillo de los Duques de Pomerania y las Terrazas de Chrobry, pero esa entrada estaba enrejada. Bajo la torre todo salió según lo previsto. También queríamos ver la «mansión encantada» abandonada de la calle Strzałowska –un antiguo jardín de infancia sobre el que circulaban historias de ruidos y luces extrañas–, pero ya la habían derribado.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – Wieża Quistorpa – urbex (listopad 2017)9:13
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – Wieża Quistorpa – urbex (listopad 2017)

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Tres refugios en un día (13 de febrero de 2018)

En febrero de 2018 Patrycja y yo decidimos buscar más subterráneos, empezando por la orilla izquierda del Óder. En tres días, del 13 al 15 de febrero, encontramos nueve entradas abiertas, y muchas tapiadas o enrejadas. El primer día empezamos por tres entradas muy cerca unas de otras; probablemente en su día formaban un único refugio más grande. Detrás de la segunda nos sorprendió muchísima agua, pero ahí se acabaron los problemas. Fue también la primera vez con mi nueva linterna Olight S2 Baton (hasta 950 lúmenes): después de las grabaciones tan flojas de Berlín decidí invertir en una buena luz, y la diferencia en los vídeos se nota enseguida.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – trzy wejścia obok siebie – urbex (luty 2018)5:17
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – trzy wejścia obok siebie – urbex (luty 2018)

Unos minutos después, al otro lado de un gran claro, encontramos el refugio de hormigón que buscábamos. Estaba en bastante buen estado: se podía entrar en todas las salas, de techos altos. Así terminamos el día con tres refugios en nuestra cuenta. Hoy en ese lugar, en la calle Sczanieckiej, se levanta el parque acuático Fabryka Wody, inaugurado en junio de 2024.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – przestronny schron – urbex (luty 2018)2:36
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – przestronny schron – urbex (luty 2018)

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Un depósito de munición inundado y la Torre de Bismarck (14 de febrero de 2018)

El segundo día nos encontramos sobre todo con entradas cerradas a cal y canto, pero los fracasos nos los compensaron la Torre de Bismarck –una de las muchas torres levantadas en honor del canciller por toda la Alemania de entonces– y una entrada abierta a los subterráneos en una parte de la ciudad completamente distinta.

Lo más interesante, sin embargo, fueron los pasadizos de un antiguo depósito de munición: en la zona funcionó en su día una fábrica de munición, que se almacenaba en los túneles conectados con ella. Los subterráneos están justo al lado de unos bloques de pisos y es fácil llegar a ellos, así que también están llenos de basura. Buena parte de los pasadizos está inundada, y la humedad omnipresente ha dejado en las paredes manchas de color óxido. A pesar de mis reticencias iniciales, crucé el agua. En el nivel más bajo, entre neumáticos, cubos y trozos de pared derrumbados, había pasos tapiados, quizá hacia sótanos o hacia las ruinas de la fábrica. Un montículo de lodo al final del pasillo me pareció un obstáculo infranqueable; solo por otras grabaciones supe que se podía seguir. Acabé con la ropa y las botas empapadas, pero mereció la pena.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – zalane korytarze starego składu amunicji – urbex3:17
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – zalane korytarze starego składu amunicji – urbex

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El estadio, la sala de autopsias y un refugio en el bosque (15 de febrero de 2018)

El último día fue el más intenso: seis entradas a los subterráneos, en cuatro de las cuales logramos entrar, y una la descubrimos por pura casualidad, al verla desde el coche de camino a casa. Empezamos cerca del estadio del Pogoń: una escalera de caracol, parecida a la de la Torre Quistorp, llevaba a un túnel que en una dirección estaba cegado con arena y en la otra terminaba en una sala tapiada. Otras dos entradas cerca de la estación Szczecin Pogodno estaban completamente tapiadas. Desde entonces el estadio ha sido reconstruido (2019–2022), así que lo más probable es que aquella entrada ya no exista.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – przy stadionie Pogoni – urbex (luty 2018)2:14
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – przy stadionie Pogoni – urbex (luty 2018)

Después, la antigua sala de autopsias: un edificio neorrománico de 1900 en el antiguo Niemierzyn, hoy parte de Szczecin. Estaba dentro de un cementerio evangélico (1871 – hacia 1945, 17 ha) y hasta la Segunda Guerra Mundial sirvió de capilla de la institución asistencial Kückenmühler Anstalten. A finales de los años 60 pasó a manos de la Academia de Medicina de Pomerania; tras una reforma, hasta 2001, funcionó aquí la sala de autopsias del Departamento de Medicina Legal. Desde entonces el edificio está vacío. Por desgracia, solo es bonito por fuera: dentro hay salas destrozadas, grafitis y basura, y abajo unas cuantas mesas de autopsia y un viejo aseo. Ya habíamos intentado entrar en agosto de 2017, sin éxito. Justo al lado había además un subterráneo: un pasillo llano, ligeramente inundado y cerrado por el otro extremo.

Miniatura filmu: Opuszczone prosektorium (kaplica) w Szczecinie i podziemia – urbex (luty 2018)4:41
Vídeo (en polaco): Opuszczone prosektorium (kaplica) w Szczecinie i podziemia – urbex (luty 2018)

Para terminar el día, los subterráneos junto a uno de los hospitales –un pasillo largo y excepcionalmente limpio, con huecos en las paredes y puertas macizas tras las que, al parecer, hay una escalera hasta una chimenea de ventilación en forma de seta– y un refugio en el bosque que no estaba en los planes, avistado desde el coche a la vuelta. Dentro, un tramo de túnel derrumbado y una verja cerrada al final.

Miniatura filmu: Podziemia szczecińskie – przy szpitalu i schron w lesie – urbex (luty 2018)4:12
Vídeo (en polaco): Podziemia szczecińskie – przy szpitalu i schron w lesie – urbex (luty 2018)

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La fábrica de gasolina sintética de Police (2018–2019)

El lugar más estremecedor de esta lista. Visitamos las ruinas de la antigua fábrica de gasolina sintética de Police tres veces, entre enero de 2018 y marzo de 2019. La fábrica nazi Hydrierwerke Pölitz AG funcionó entre 1938 y 1945, y desde 1940 producía combustible para el ejército alemán: en su año de máxima producción, 1943, unas 600 000 toneladas. La gasolina se obtenía de hulla y lignito, alquitrán de hulla y, ocasionalmente, petróleo mediante hidrogenación (el llamado proceso Bergius), que exige alta presión y alta temperatura. En el lado oeste funcionaba una planta hermana, Norddeutsche Mineralölwerke, que fabricaba lubricantes y aceites de motor.

Las dos fábricas ocupaban 200 hectáreas. En ellas trabajaron en total unas 30 000 personas –obreros civiles, trabajadores forzados, prisioneros de guerra y presos de campos de concentración–, alojadas en campos alrededor de las plantas, entre ellos Nordlager, Pommernlager, Tobruklager y un subcampo del KL Stutthof. Se calcula que durante la guerra murieron en la ciudad y en las fábricas unas 13 000 personas, sobre todo polacos, de hambre, enfermedades, agotamiento y a manos de sus verdugos. Los aliados bombardearon las plantas muchas veces y la producción se detuvo entre finales de marzo y principios de abril de 1945.

Se conservan, entre otras cosas, elevadores de carbón, depósitos de combustible, esqueletos de naves de producción, una torre de vigilancia, una chimenea derribada, búnkeres antiaéreos en superficie, refugios individuales (Splitterschutzzelle), túneles y refugios subterráneos. De paso nos topamos también con un edificio abandonado que quizá sirvió en su día de almacén. La información histórica procede de la Asociación de Amigos de la Tierra de Police «Skarb» y de la Wikipedia.

Hoy: desde 2006 la Asociación «Skarb» se ocupa del recinto de la antigua fábrica y del lugar de memoria, y organiza visitas guiadas por las ruinas: la mejor forma de verlas y conocer su historia.

Miniatura filmu: Stara fabryka benzyny syntetycznej Hydrierwerke Pölitz – urbex22:03
Vídeo (en polaco): Stara fabryka benzyny syntetycznej Hydrierwerke Pölitz – urbex

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La fábrica de fibras artificiales y viejos vagones (marzo de 2019)

El 4 de marzo de 2019, después del festival de viajes Włóczykije en la cercana Gryfino, Michał, Patrycja y yo hicimos dos exploraciones en Szczecin. La primera fue una vieja fábrica de fibras artificiales, que también producía casetes (la foto del principio del artículo), fundada en 1901. En su mejor época daba trabajo a unas 2800 personas, y en el año 2000 quebró por problemas financieros. Hoy es una ruina: la mayoría de las salas están vacías y destrozadas, aunque aquí y allá quedan muebles viejos, documentos, aparatos electrónicos, ropa e incluso productos químicos. Lo más interesante fueron una galería de tiro en la parte alta del edificio y una barra para deslizarse como la de los bomberos, ¿quizá para una evacuación rápida?

En algunos puntos no era seguro: los suelos a veces eran inestables o estaban hundidos. En un momento dado se levantó un viento fuerte con un chaparrón, así que esperamos dentro a que pasara; poco después salió el sol. Impresionan las dos chimeneas, sobre todo la que se ve desde lejos, de 250 metros de altura, que hoy se usa para radiocomunicaciones. El recinto resultó más grande de lo que pensábamos: pasamos allí varias horas y aun así no lo vimos todo.

Miniatura filmu: Opuszczona szczecińska fabryka włókien sztucznych – urbex (marzec 2019)14:14
Vídeo (en polaco): Opuszczona szczecińska fabryka włókien sztucznych – urbex (marzec 2019)

Después fuimos a ver dos vagones abandonados cerca de una de las estaciones de tren: vagones de pasajeros con compartimentos, como los que todavía circulan por las vías polacas. Uno está casi totalmente calcinado; en el otro se conservan los compartimentos de seis plazas con sus asientos, pequeñas papeleras y mesitas plegables junto a las ventanas, los aseos y los avisos en las puertas. La estructura está muy dañada y carcomida por el óxido.

Miniatura filmu: Opuszczone wagony kolejowe w Szczecinie – urbex (marzec 2019)3:11
Vídeo (en polaco): Opuszczone wagony kolejowe w Szczecinie – urbex (marzec 2019)

Terminamos el día en el cine Pionier, uno de los cines en funcionamiento más antiguos del mundo.

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Edificios junto a la fábrica de papel (junio de 2020)

Con el tiempo cada vez explorábamos menos, pero el 15 de junio de 2020, durante una visita a Polonia, todavía nos asomamos a dos edificios antiguos junto a la reactivada fábrica de papel de Szczecin. En el primero, alto, se puede subir varios pisos; lo que más impresiona son las enormes naves casi vacías. El segundo, de una sola planta, escondía entre otras cosas viejas instrucciones de seguridad laboral. Lástima que, por una mala configuración del micrófono, no se grabaran mis comentarios, y eso que hablé bastante.

Miniatura filmu: Budynki przy reaktywowanej papierni w Szczecinie – urbex (czerwiec 2020)2:50
Vídeo (en polaco): Budynki przy reaktywowanej papierni w Szczecinie – urbex (czerwiec 2020)

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Urbex: algunas reglas

El urbex, o exploración urbana, consiste en descubrir lugares que normalmente no se ven o a los que no se puede acceder, casi siempre edificios abandonados. La regla más importante es: el urbex no es vandalismo; no se rompe, no se pinta y no se lleva nada. También es buena costumbre no dar ubicaciones exactas ni pistas sobre cómo entrar: así se protegen los lugares que siguen en pie de los ladrones de chatarra y de los vándalos. Recuerda también que muchos edificios abandonados tienen dueño: comprueba siempre si se permite la entrada y, donde sea posible, elige una visita guiada, como en el refugio junto a la Estación Central o en las ruinas de la fábrica de Police. Y siempre, la seguridad: suelos hundidos, cristales, pasillos inundados… nunca en solitario, con una buena linterna y un calzado resistente.

Encontrarás más lugares abandonados –un instituto de anatomía, el aeródromo de Johannisthal y el parque acuático BLUB– en el artículo Berlín: lugares abandonados, y en Masuria, una casa señorial abandonada junto a la pirámide de Rapa.

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