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Lugar: Europa  PoloniaAño del viaje: 2025

Fui a Silesia con Łukasz en la segunda mitad de junio de 2025. El motivo principal era el Partido de Leyendas Polonia–Brasil en el Estadio de Silesia de Chorzów, pero en cuatro días (del 19 al 22 de junio) pasaron muchas más cosas: dos tardes en Katowice, la plaza del mercado de Gliwice y la bajada en jaula minera a 320 metros bajo tierra en la histórica mina Guido de Zabrze.

El puente salió de juntar un festivo con un día de vacaciones: el jueves 19 de junio era Corpus Christi, así que bastaba con pedir libre el viernes. Era la segunda vez que estaba en Katowice. La primera solo había pasado aquí una tarde, así que esta vez quería ver más.

Índice

  1. Katowice: el Spodek, la Zona de Cultura y la calle Mariacka
  2. Gliwice: la plaza del mercado y el ayuntamiento del siglo XV
  3. La mina Guido de Zabrze: 320 metros bajo tierra
  4. El Partido de Leyendas Polonia–Brasil en el Estadio de Silesia
  5. Información práctica

Katowice: el Spodek, la Zona de Cultura y la calle Mariacka

La primera tarde la pasamos en Katowice. Desde el centro, lleno de edificios con fachadas ricamente decoradas, llegamos al monumental edificio del Parlamento de Silesia. Delante hay una estatua ecuestre de Józef Piłsudski.

En el centro, en la fachada de uno de los edificios, cuelga una enorme fotografía antigua con un camión de la cervecería de Tychy. También nos asomamos a la calle Mariacka, que termina en la iglesia neogótica de Santa María; el jueves por la noche estaba llena de gente.

En la plaza del mercado había palmeras, y el sol del atardecer se colaba entre ellas y se reflejaba en el agua de la fuente.

Pero el lugar más reconocible de Katowice es la zona del Spodek, el pabellón con forma de platillo volante. Junto a él está el Monumento a los Insurgentes Silesios, con forma de alas, y un poco más allá, en la Zona de Cultura, la torre de extracción de una antigua mina en el recinto del Museo de Silesia.

Vimos el Spodek al atardecer, entre otros sitios desde la cubierta de césped del Centro Internacional de Congresos, por la que se puede pasear. Cuando oscurece, el pabellón está muy bien iluminado.

Para terminar el día por fin visité el Club de Viajeros Namaste. No había ningún evento, pero el ambiente era estupendo igualmente y la cerveza, buena. Ya tarde, en el centro, pasamos también junto a un neón de colores con la palabra «Katowice».

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Gliwice: la plaza del mercado y el ayuntamiento del siglo XV

Gliwice fue sobre todo nuestra base para dormir dos noches, pero la plaza del mercado me causó una impresión estupenda. El viernes por la mañana fuimos andando de la estación de tren al centro.

El casco antiguo ha conservado su trazado medieval, y en medio de la plaza se alza un precioso ayuntamiento del siglo XV. Alrededor, casas de colores, cafés y restaurantes con terraza: un lugar encantador, lleno de vida.

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La mina Guido de Zabrze: 320 metros bajo tierra

El verdadero éxito del viaje resultó ser la histórica mina Guido de Zabrze. Elegimos la ruta Paseo Minero Subterráneo (Podziemny Spacer Górniczy) en el nivel de 320 metros, la ruta turística más profunda de la minería polaca. La visita dura unas dos horas.

Bajamos en una auténtica jaula minera, la «szola», como la llaman aquí. Junto a su puerta, el guía empezó a contarnos la historia de la minería, que nos acompañó durante todo el recorrido.

Bajo tierra se avanza por galerías sostenidas con arcos de acero, junto a vías, vagonetas y herramientas antiguas.

Lo que más me impresionó fueron las máquinas: las rozadoras en funcionamiento y el único monorraíl eléctrico suspendido del mundo abierto a los turistas.

En las paredes cuelgan carteles y señales mineras originales: desde «Prohibido el paso» hasta «¡Espolvorea con cuidado el frente de la mina!».

Para terminar, entramos en el pub situado a más profundidad de Europa y nos tomamos una cerveza a 320 metros bajo tierra.

En la mina también echamos un vistazo a una sala con máquinas antiguas, iluminada por decenas de lámparas colgadas del techo.

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El Partido de Leyendas Polonia–Brasil en el Estadio de Silesia

Lo más importante del viaje era el Partido de Leyendas Polonia–Brasil del sábado 21 de junio en el Estadio de Silesia de Chorzów. De camino al estadio pasamos junto a las famosas «mazorcas», los rascacielos redondos de la urbanización del Milenio (Osiedle Tysiąclecia) de Katowice.

Antes del partido los dos equipos calentaron en el césped, y las gradas se fueron llenando poco a poco de aficionados.

Con Polonia, dirigida por Adam Nawałka, jugaron, entre otros, Jakub Błaszczykowski, Łukasz Piszczek, Kamil Grosicki, Kamil Glik, Sebastian Mila, Krzysztof Mączyński, Artur Boruc, Marcin Wasilewski, Tomasz Frankowski, Adrian Mierzejewski, Maciej Makuszewski, Paweł Brożek, Artur Jędrzejczyk, Igor Lewczuk, Sławomir Peszko y Kamil Wilczek. ¡Fue genial volver a verlos en acción!

En Brasil, la estrella de la noche fue Ronaldinho, y a su lado jugaron, entre otros, Helton, Aldair, Anderson Polga, Edmílson, André Santos, Diego Souza y Kléberson.

Antes del pitido inicial, la afición formó un mosaico con cartulinas en las gradas.

Sinceramente, la alineación más interesante era la nuestra, y Polonia dominó la mayor parte del partido, aunque dos veces tuvo que remontar. Hubo muchas ocasiones falladas, mientras que los brasileños aprovecharon prácticamente todo lo que tuvieron.

El partido terminó con empate a 2–2, y después Polonia ganó en los penaltis; casi nadie sabía que fuera a haber penaltis.

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Información práctica

  • Cuándo: el puente de Corpus Christi (de jueves a domingo, con un día de vacaciones) basta para Katowice, Gliwice y Zabrze.
  • Plan: jueves, Katowice; viernes, la plaza del mercado de Gliwice y la mina Guido de Zabrze; sábado, el Partido de Leyendas en Chorzów.
  • Alojamiento: nuestra base para dos noches fue Gliwice.
  • Mina Guido: el Paseo Minero Subterráneo en el nivel de 320 m cuesta unos 15–16 € por persona y dura unas 2 horas (junio de 2025). En el recorrido: la bajada en jaula, el monorraíl suspendido, las rozadoras y, al final, un pub.
  • Club de Viajeros Namaste en Katowice: un buen sitio para tomar una cerveza en ambiente viajero, aunque no haya ningún evento.
  • Ambiente parecido: lugares postindustriales de un tipo completamente distinto –subterráneos y fábricas abandonadas– los describo en la entrada sobre urbex en Szczecin y Police.

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